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| Obesidad: Prevención y educación frente a restricción. La formación del consumidor, la educación y el fomento de la actividad física, además del adecuado patrón alimentario, son las claves para la prevención de la obesidad. En los últimos años la administración pública ha tomado conciencia sobre el aumento de la obesidad en nuestro país y sobre las consecuencias que esta enfermedad genera a nivel sanitario, social y económico. Por esta razón, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha hecho público su proyecto de Estrategia Nacional de Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS). Un proyecto de gran relevancia pero también de gran complejidad, debido a todos los factores que se deben tener en cuenta a la hora de prevenir esta enfermedad. Para el IEDAR es primordial que cualquier actuación de carácter preventivo que se lleve a cabo ante la obesidad se configure de forma integral, teniendo en cuenta todos los factores que influyen. Entre ellos está el patrón alimentario de la población pero también es importante destacar la falta de actividad física, la escasa educación nutricional de la población, la predisposición genética, el ocio pasivo y sedentario, la falta de parques y espacios al aire libre o la confusa información que obtiene el consumidor, en muchas ocasiones por parte de los medios de comunicación o de la publicidad. Si se considera sólo el patrón alimentario, con frecuencia desde diversas instituciones y organismos se realizan afirmaciones erróneas como la división entre alimentos “buenos” o “malos”. Este tipo de recomendaciones que, en muchas ocasiones se refieren al azúcar, perjudican seriamente la capacidad del consumidor para alcanzar una básica educación nutricional y mantener una dieta equilibrada. Culpar a determinados alimentos del desequilibrio dietético de una población, además de ser una idea bastante simplista, no coincide con las valoraciones de los especialistas que consideran los comportamientos nutricionales del individuo a nivel global y no los alimentos individualmente. Una dieta equilibrada debe configurarse sin excluir ningún alimento, según los gustos del consumidor y siempre con la medida de la moderación por delante. Actividad física y educación, factores a considerar. En segundo lugar, es fundamental el papel del centro escolar en la consecución de unos buenos hábitos alimentarios y es importante que los cumpla adecuadamente, a través de programas de educación nutricional integrados dentro de la enseñanza reglada y mediante el comedor escolar. Desde el punto de vista de la educación nutricional, el comedor escolar constituye el mejor medio para aplicar los contenidos teóricos sobre alimentación aprendidos en el aula. Esta puede ser una excelente opción para lograr en un futuro próximo una población más concienciada, más responsable y capaz de mantener un estilo de vida sano. En tercer lugar, todos los sectores implicados hemos de proporcionar conjuntamente a los ciudadanos la información y el conocimiento suficiente para que se conviertan en decisores capaces de seleccionar los alimentos que deben componer su dieta y en qué proporción para lograr una alimentación equilibrada. En esta misión, los medios de comunicación ejercen un papel clave como principales transmisores de información sobre alimentación y salud, y por lo tanto, su responsabilidad es especialmente importante. La evidencia y el sentido común indican que no es lógico focalizar toda la atención y la restricción en un único factor como puede ser la alimentación, aunque sea el más visible y accesible, e incidir, solo tangencialmente, en otros aspectos tan relevantes. Estamos convencidos que entre todos encontraremos el camino correcto, con prevención y educación frente a restricción para reducir la incidencia de obesidad. |
Editado por IEDAR (Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha)
Telf. 91 745 86 00 · www.IEDAR.es · info@iedar.es El Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha es uno de los primeros organismos inteprofesionales que se crearon en España y representa al sector azucarero y remolachero. Su misión es promover y divulgar hábitos alimentarios saludables en la población, así como dar a conocer el azúcar en la nutrición. |