Boletín de Noticias del IEDAR · Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha

Nº 3 · 27 de junio de 2005 · Toda la información sobre el azúcar en www.IEDAR.es

Un exceso de televisión confunde a los niños sobre cuales son los alimentos más sanos.

Un estudio realizado por la Universidad de Illinois ha demostrado que los niños que ven más la televisión tienen una importante confusión sobre los alimentos que les ayudan a crecer sanos y fuertes. La cantidad de información y publicidad sobre productos alimentarios que ven consigue que los niños perciban mensajes erróneos sobre cuáles son los hábitos alimentarios más adecuados.

Una de las conclusiones más interesantes del estudio ilustra de forma clara este problema. Los niños ven en televisión numerosos anuncios sobre productos que ayudan a controlar el peso y, por tanto, consideran que los alimentos etiquetados como “dietéticos” y “bajos de grasas” son nutritivos y les ayudan a crecer sanos y fuertes.

En la investigación se solicitaba a los niños que seleccionasen los alimentos que eran más apropiados para crecer sanos y fuertes. Los alimentos se presentaban de dos en dos. Así, se les pedía que eligiesen, según el anterior criterio, entre un refresco dietético o un zumo de naranja y entre un helado bajo en grasa o requesón. En el mayor número de los casos, los niños seleccionaban la respuesta errónea (el refresco dietético y el helado bajo en grasa), dejándose influir principalmente por la etiqueta del producto, antes que por sus verdaderas propiedades nutricionales.

Según la autora del estudio, Kristen Harrison, “las etiquetas dietético y bajo en grasa sugieren a los niños que esos alimentos son buenos para ellos y les resulta muy difícil elegir la respuesta correcta”. Sin embargo, una dieta adecuada para los niños debe contener una amplia variedad de alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibra, con niveles moderados de grasa y calorías. Según la autora, “los productos que los niños seleccionaron en el estudio como el refresco dietético o el helado bajo en grasa no tienen porque considerarse inadecuados para ellos, pero desde luego no les aportan los nutrientes esenciales que necesitan para crecer”.

En este sentido, recientemente se ha presentado el Código PAOS (Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos dirigida a Menores, Prevención de la Obesidad y Salud) cuya finalidad es regular los mensajes publicitarios para evitar percepciones erróneas entre el público infantil. Esta iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia NAOS del Ministerio de Sanidad y Consumo.

Aunque la obesidad infantil es un problema multifactorial, la industria agroalimentaria española se ha comprometido a jugar un papel constructivo y proactivo en la compleja tarea de la prevención. Así, en interés de fomentar dietas saludables y hábitos de actividad física, y evitar la confusión en los niños, se han adoptado, entre otras, las siguientes medidas:

· Los mensajes no deben inducirles a “error” respecto a los “beneficios del producto”. Se evitará asociar su consumo con un aumento de “fortaleza, estatus, popularidad, crecimiento, habilidad e inteligencia”

· Se evitará el uso de elementos tales como dibujos o animaciones que creen “expectativas inalcanzables” o exploten “la ingenuidad de los niños más pequeños a la hora de distinguir entre fantasía y realidad”

· En los anuncios no se utilizará la confianza que los menores pueden tener en presentadores, actores conocidos, padres o educadores que traten de convencer a los niños para que tomen algo. Quedan excluidos los casos en que se recurra a estos personajes famosos en campañas para promover hábitos saludables de alimentación o actividad física.

Referencias:

News Bureau, University of Illinois at Urbana-Champaign.

Código PAOS (Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos dirigida a Menores, Prevención de la Obesidad y Salud). Ministerio de Sanidad y Consumo.

Editado por IEDAR (Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha)

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El IEDAR es una de las instituciones decanas en el sector agroalimentario en el ámbito de la investigación, educación y divulgación. Sus actuaciones, que vienen desarrollándose desde hace 20 años, se enmarcan en el compromiso de responsabilidad social que el sector remolachero azucarero mantiene con la sociedad española para impulsar la investigación científica y la transmisión de hábitos y conductas alimentarias saludables para todo el conjunto de los ciudadanos, así como dar conocer el papel del azúcar en una alimentación equilibrada.